En la clase de 1 año, nuestros peques han jugado sobre papel continuo dejando sus huellas, ¡como si fueran gotitas cayendo del cielo!
Mientras caminaban, exploraban, sentían y se divertían aprendiendo. Con esta actividad:
-Estimulamos la motricidad gruesa y el equilibrio.
-Favorecemos la exploración sensorial y la creatividad.
-Reforzamos la coordinación y la percepción corporal.
Porque cuando aprendemos jugando… ¡cada experiencia se convierte en una gran aventura!